Déjenme llorar, llorando
el llanto que no lloré
cuando sin reír quedé
en la playa sollozando.
Seguir en la orilla andando
por el camino aguerrida
continuar agradecida
aunque una lágrima exprese
el sinsabor del que bese
mi boca en la despedida.
Déjenme en canto sacarme
el corazón y vestirlo
porque de tanto exprimirlo
su sequedad quiere ahogarme.
Voy a ver si al expresarme
sin vaticinar mi queja
la angustia llega y me deja
quitar la lágrima rota
y poner en nota y nota
un pentágrama a mi reja.
Si me dejan se que puedo
seguir sin llanto y con risa
porque mi mejor premisa
no es una lágrima en ruedo.
Lloro si el hastío, el miedo,
tocan de nuevo a mi puerta
pero yo la dejo abierta
el corazón es mi casa
te saludo y digo ¡pasa!
de lágrimas voy....cubierta.



